martes, 14 de febrero de 2017

Senador armando rios piter renuncia al PRD

Hoy nos presentamos aquí, como representantes del Movimiento Jaguar que nació en Guerrero, en el seno del Partido de la Revolución Democrática.

Venimos a anunciar nuestra separación del PRD.

Lo hacemos con tristeza, pues dejaremos a muchos compañeros de lucha con quienes hemos tenido el honor de compartir este espacio. Pero lo hacemos por una razón tan simple como poderosa: el amor a la política.

Nuestra renuncia no es solamente a un partido. Estamos diciendo 'basta', a todo un sistema que ya sólo produce ruido y confrontación, y que nada tiene que ver con lo que las personas necesitan: no ha facilitado su progreso, no ha resuelto sus problemas más sentidos, y no ha dibujado un destino esperanzador para sus hijos.

A quienes quieran dejar de ser víctimas impotentes de sus circunstancias, dejar de creer que nada pueden hacer frente a la aplanadora de la realidad, que de nada sirve votar, o que sólo sirve si a cambio se recibe una limosna electoral. A quienes ya no quieran refugiarse y consumirse en el hartazgo, la queja, el odio y las promesas que nunca se cumplen; a todas ellas y ellos los invitamos a formar la #Ola365.

En lo personal, cómo líder del Movimiento Jaguar, hace dos años dije NO a la candidatura a gobernador de mi estado, porque me negué a pactar con la corrupción. Y el siguiente año dije NO a una competencia por la presidencia de mi partido, porque me negué a ser parte de una simulación. Hoy que me retiro del sistema de partidos, me comprometo a dedicar mi esfuerzo, mi habilidad y mi pasión en este movimiento.

Aquí, frente a ustedes y junto a mis compañeras y compañeros, termino insistiendo que el amor a la política es la fuerza que nos mueve para llegar a un mejor lugar. A todas las personas que nos leen y que confían en la grandeza de su propio espíritu, las invitamos a volcarse a escribir un momento histórico que los llenará de orgullo. Estamos vivos. Tenemos que intentarlo.

Llegaron los días de mirarnos a los ojos, para intercambiar sonrisas y generar alegría en el corazón. Porque esa es la manera de tocarnos el alma unos a otros, de volvernos a encontrar y de lograr, por primera vez, que nuestro México de colores despierte y se manifieste. En todo su esplendor. En toda su gloria.